“Ojalá tuviera yo alas como de paloma; volaría entonces y podría descansar”: el deseo de escapar de una angustia que no puedes resolver por tu cuenta.
23 versículosTambién Salmo 54Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 55 y cuándo se reza?
El Salmo 55 es una oración de angustia ante la traición de un amigo íntimo, no de un enemigo extraño. Nombra el miedo, las ganas de huir lejos y el dolor de la cercanía rota, y termina entregando esa carga a Dios. Se reza cuando alguien de confianza te ha lastimado.
Del maestro de coro, con instrumentos de cuerda. Instrucción de David.
2Dios mío, escucha mi oración; no desatiendas mi súplica.
3-4Hazme caso, contéstame; en mi angustia te invoco. Me hacen temblar la voz del enemigo y los gritos de los malvados. Me han cargado de aflicciones; me atacan rabiosamente.
5El corazón me salta en el pecho; el terror de la muerte ha caído sobre mí.
6Me ha entrado un temor espantoso; ¡estoy temblando de miedo!
7Y digo: Ojalá tuviera yo alas como de paloma; volaría entonces y podría descansar.
8Volando me iría muy lejos; me quedaría a vivir en el desierto.
9Correría presuroso a protegerme de la furia del viento y de la tempestad.
10Destrúyelos, Señor, confunde su lenguaje, pues tan solo veo violencia y discordia,
11que día y noche rondan la ciudad. Hay en ella maldad e intrigas; hay en ella corrupción;
12sus calles están llenas de violencia y engaño.
13No me ha ofendido un enemigo, lo cual yo podría soportar; ni se ha alzado contra mí el que me odia, de quien yo podría esconderme.
14¡Has sido tú, mi propio camarada, mi más íntimo amigo,
15con quien me reunía en el templo de Dios para conversar amigablemente, con quien caminaba entre la multitud!
16¡Que sorprenda la muerte a mis enemigos! ¡Que caigan vivos en el sepulcro, pues la maldad está en su corazón!
17Pero yo clamaré a Dios; el Señor me salvará.
18Me quejaré y lloraré mañana, tarde y noche, y él escuchará mi voz.
19En las batallas me librará; me salvará la vida, aunque sean muchos mis adversarios.
20Dios, el que reina eternamente, me oirá y los humillará, pues ellos no cambian de conducta ni tienen temor de Dios.
21Levantan la mano contra sus amigos; no cumplen su promesa de amistad.
22Usan palabras más suaves que la mantequilla, pero sus pensamientos son de guerra. Usan palabras más suaves que el aceite, pero no son sino espadas afiladas.
23Deja tus preocupaciones al Señor, y él te mantendrá firme; nunca dejará que caiga el hombre que lo obedece.
24Dios mío, los asesinos y mentirosos no vivirán ni la mitad de su vida; tú harás que caigan al fondo del sepulcro, pero yo confío en ti.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 55 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 55?
El Salmo 55 describe una angustia muy concreta: el temblor del cuerpo, el deseo de huir lejos y esconderse en el desierto, la ciudad llena de violencia y engaño. Pero el giro más doloroso llega en el versículo 13, cuando David revela que quien lo traicionó no fue un enemigo extraño, sino su propio camarada, su más íntimo amigo.
El salmo no se queda en la queja: pasa de describir la herida a entregarla. “Deja tus preocupaciones al Señor, y él te mantendrá firme” (versículo 23) resume ese giro. Hoy se reza cuando la angustia viene de una relación cercana rota, y ayuda a nombrar el dolor exacto antes de soltarlo en manos de Dios.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 55 o el Salmo 54?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 55; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 54. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee los versículos 5 y 6 y reconoce sin miedo el temblor o el miedo que sientes hoy.
Detente en los versículos 13 y 14 si tu dolor viene de alguien cercano, no de un extraño.
Repite el versículo 17 y decide clamar a Dios, mañana, tarde y noche si hace falta.
Cierra con el versículo 23, entregando tu preocupación concreta al Señor.
Oración inspirada en el Salmo 55
Sostenme cuando me traiciona un amigo
Señor, tú conoces el peso de una amistad rota y el temblor que no puedo explicar del todo. No vengo a fingir que no duele: te nombro esta angustia y te pido que la sostengas conmigo. Cuando quiera huir lejos de todo, recuérdame que puedo quedarme y clamarte a ti, mañana, tarde y noche. Recibe mis preocupaciones concretas y mantenme firme, como prometes en tu palabra. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 55?
Cuando te traiciona alguien de confianza
Los versículos 13 y 14 nombran ese dolor específico, distinto al de un enemigo declarado.
Cuando el miedo no te deja en paz
Los versículos 5 y 6 ponen en palabras el temblor del cuerpo sin restarle importancia.
Cuando necesitas soltar una preocupación
El versículo 23 ofrece una frase breve para entregar la carga en manos de Dios.