“Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!”: una oración que confiesa el pecado, pide misericordia y vuelve a la alabanza.
19 versículosTambién Salmo 50Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 51 y cuándo se reza?
El Salmo 51, conocido como el Miserere, es la oración de alguien que reconoce su falta sin excusarla y pide no solo perdón, sino un corazón limpio y un espíritu renovado por completo. Se reza en un examen de conciencia, antes de la confesión, o cuando necesitas empezar de nuevo de verdad, porque no se queda atrapado en la culpa sino que vuelve a encontrar palabras para alabar.
Del maestro de coro. Salmo de David, después que el profeta Natán lo reprendió por haber cometido adulterio con Betsabé.
3Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran ternura, borra mis culpas.
4¡Lávame de mi maldad! ¡Límpiame de mi pecado!
5Reconozco que he sido rebelde; mi pecado no se borra de mi mente.
6Contra ti he pecado, y solo contra ti, haciendo lo malo, lo que tú condenas. Por eso tu sentencia es justa; irreprochable tu juicio.
7En verdad, soy malo desde que nací; soy pecador desde el seno de mi madre.
8En verdad, tú amas al corazón sincero, y en lo íntimo me has dado sabiduría.
9Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
10Lléname de gozo y alegría; alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado.
11Aleja de tu vista mis pecados y borra todas mis maldades.
12Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel!
13No me apartes de tu presencia ni me quites tu santo espíritu.
14Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación; sosténme con tu espíritu generoso,
15para que yo enseñe a los rebeldes tus caminos y los pecadores se vuelvan a ti.
16Líbrame de cometer homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, y anunciaré con cantos que tú eres justo.
17Señor, abre mis labios, y con mis labios te cantaré alabanzas.
18Pues tú no quieres ofrendas ni holocaustos; yo te los daría, pero no es lo que te agrada.
19Las ofrendas a Dios son un espíritu dolido; ¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho pedazos!
20Haz bien a Sión, por tu buena voluntad; vuelve a levantar los muros de Jerusalén.
21Entonces aceptarás los sacrificios requeridos, las ofrendas y los holocaustos; entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 51 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 51?
El Salmo 51, conocido como Miserere, es una oración penitencial. La confesión no intenta justificar el mal: apela a la compasión y la ternura de Dios y pide una limpieza que alcance lo más íntimo.
Su horizonte no es quedarse humillado, sino recibir un corazón limpio, un espíritu nuevo y fiel, y la alegría de la salvación. El perdón abre de nuevo los labios a la alabanza y la vida al testimonio.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 51 o el Salmo 50?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 51; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 50. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Pide al Espíritu Santo reconocer una falta concreta y nombrarla sin excusas.
Lee los versículos 3 al 11 como una petición de misericordia y limpieza.
Repite los versículos 12 al 14 y pide un corazón nuevo.
Decide un paso posible de reparación, reconciliación o cambio.
Oración inspirada en el Salmo 51
Pon en mí un corazón limpio
Dios misericordioso, reconozco lo que he hecho y no quiero esconderme de ti. Lávame, purifícame y pon en mí un corazón limpio. Dame un espíritu nuevo y fiel, hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación y abre mis labios a la alabanza. Muéstrame cómo reparar el daño y caminar de nuevo en tu verdad. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 51?
En un examen de conciencia
Ayuda a pasar de una falta concreta a la petición confiada de perdón.
Antes de la confesión
Prepara el corazón para reconocer el pecado y desear una conversión real.
Cuando necesitas recomenzar
Pide no solo borrar la culpa, sino recibir un corazón y un espíritu renovados.