“Dios mío, ¡ven a librarme! Señor, ¡ven pronto en mi ayuda!”: una oración de urgencia que no necesita explicaciones largas, solo la certeza de que Dios puede llegar a tiempo.
5 versículosTambién Salmo 69Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 70 y cuándo se reza?
El Salmo 70 es un grito breve y urgente que pide a Dios ayuda inmediata frente al peligro o la pobreza. Rézalo cuando no tengas tiempo ni fuerzas para una oración larga, porque su única petición, repetida con distintas palabras, es que Dios no se tarde.
Del maestro de coro. De David, para hacer recordar.
2Dios mío, ¡ven a librarme! Señor, ¡ven pronto en mi ayuda!
3¡Que sean puestos en ridículo los que tratan de matarme! ¡Que huyan en forma vergonzosa los que quieren hacerme daño!
4¡Que huyan avergonzados los que se burlan de mí!
5Pero que todos los que te buscan se llenen de alegría; que los que desean tu salvación digan siempre: ¡Dios es grande!
6Y a mí, que estoy pobre y afligido, Dios mío, ¡ven pronto a ayudarme! Tú eres quien me ayuda y me liberta; ¡no te tardes, Señor!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 70 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 70?
El Salmo 70 es casi idéntico a los últimos versículos del Salmo 40: una súplica corta y urgente que no se detiene en explicaciones. El salmista pide dos cosas, ser librado y que Dios llegue pronto, mientras describe a quienes se burlan y buscan hacerle daño.
Lo llamativo del salmo es su brevedad frente a la urgencia que describe: se reconoce pobre y afligido, sin fuerzas para una petición elaborada, y confía en que Dios mismo es quien ayuda y libera. La oración termina, literalmente, pidiendo que Dios no se tarde.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 70 o el Salmo 69?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 70; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 69. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Repite el versículo 2 tantas veces como lo necesites: Dios mío, ven a librarme.
Nombra, como el versículo 3, lo que hoy busca hacerte daño.
Lee el versículo 5 y desea esa misma alegría para quienes también buscan a Dios.
Termina con el versículo 6, reconociendo tu necesidad y pidiendo que Dios no se tarde.
Oración inspirada en el Salmo 70
No te tardes, Señor
Dios mío, ven a librarme. Señor, ven pronto en mi ayuda. No tengo fuerzas hoy para una oración larga, solo la urgencia de saber que tú puedes llegar a tiempo. Que se avergüencen quienes buscan hacerme daño y se alegren, en cambio, quienes te buscan con el corazón sincero. Estoy pobre y afligido, pero tú eres quien me ayuda y me liberta. No te tardes, Señor. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 70?
En una emergencia o urgencia real
El versículo 2 ofrece una petición breve y directa para cuando no hay tiempo de elaborar palabras.
Cuando te sientes sin fuerzas para orar
El salmo entero cabe en pocas líneas, ideal para repetir cuando la mente está agotada.
Al reconocerte pobre o necesitado
El versículo 6 nombra con sencillez la propia necesidad, sin adornos ni justificaciones.