“Hay un Dios que juzga al mundo”: una protesta cruda contra la injusticia que, aun con imágenes duras, termina entregando la venganza a Dios.
11 versículosTambién Salmo 57Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 58 y cuándo se reza?
El Salmo 58 es una oración de protesta contra jueces y poderosos que actúan con violencia en vez de justicia, escrita con imágenes muy fuertes propias de la poesía antigua. En vez de tomarse la justicia por su cuenta, quien ora entrega esa maldad a Dios y confía en que él juzgará con verdad. Se reza cuando la corrupción o el abuso de poder parecen quedar sin castigo.
Del maestro de coro. No destruyas. Poema de David.
2Ustedes, los poderosos, ¿en verdad dictan sentencias justas y juzgan rectamente a los hombres?
3Al contrario, actúan con mala intención; abren camino a la violencia en el país.
4Los malvados se pervierten desde el vientre; los mentirosos se descarrían desde antes de nacer.
5Son venenosos como víboras; son como una serpiente venenosa que se hace la sorda, que se tapa los oídos
6para no oir la música del mago, del experto en encantamientos.
7Dios mío, ¡rómpeles los dientes! Señor, ¡rómpeles los colmillos a esos leones!
8Que desaparezcan, como el agua que se escurre; que se sequen, como la hierba del camino;
9que se deshagan, como el caracol en su baba, ¡como el niño abortado que nunca vio la luz!,
10que ardan como espinos antes que se den cuenta; que sean arrancados con furia, como hierba verde.
11El que es fiel se alegrará de verse vengado; ¡empapará sus pies en la sangre del malvado!
12Y entonces se dirá: ¡Vale la pena ser fiel! ¡Hay un Dios que juzga al mundo!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 58 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 58?
El Salmo 58 confronta directamente a jueces y poderosos que, en vez de dictar sentencias justas, abren camino a la violencia. Usa un lenguaje muy fuerte, propio de la poesía antigua de maldición, para describir hasta qué punto la maldad de esos hombres parece instalada desde siempre. No suaviza la indignación ante la injusticia.
Lo importante es hacia dónde se dirige esa indignación: no a tomar venganza con las propias manos, sino a clamar a Dios para que actúe como juez. El salmo termina con una afirmación de esperanza en medio de la protesta: vale la pena ser fiel, porque hay un Dios que juzga al mundo con verdad, aunque el poderoso hoy parezca salirse con la suya.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 58 o el Salmo 57?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 58; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 57. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee los versículos 2 y 3 y nombra ante Dios una injusticia o abuso de poder que hoy te indigna.
Reconoce, sin negarla, tu propia indignación al leer los versículos 6 al 8.
Detente en el versículo 12 y decide confiar en que Dios juzga con verdad.
Termina afirmando, como el salmo, que vale la pena seguir siendo fiel.
Oración inspirada en el Salmo 58
Juzga tú, Señor, lo que yo no puedo
Señor, tú ves la injusticia que otros no quieren ver: el poder usado para dañar, la corrupción que queda sin castigo. Te entrego mi indignación para no dejar que se convierta en veneno dentro de mí. No quiero tomarme la justicia por mi cuenta; confío en que tú juzgas al mundo con verdad. Ayúdame a seguir siendo fiel aunque el poderoso parezca ganar hoy, y renueva en mí la certeza de que tu justicia llega. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 58?
Ante la corrupción o el abuso de poder
El salmo nombra la injusticia sin suavizarla y la entrega a Dios como juez.
Cuando sientes ganas de vengarte
El versículo 12 ayuda a trasladar esa energía hacia la confianza en la justicia de Dios.
Al orar por instituciones justas
El versículo 2 cuestiona directamente a quienes tienen autoridad para juzgar.