“Oh Dios, Salvador nuestro, ¡ayúdanos, líbranos y perdónanos, por la gloria de tu nombre!”: la súplica de un pueblo que reconoce su ruina y pide, a la vez, rescate y perdón.
13 versículosTambién Salmo 78Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 79 y cuándo se reza?
El Salmo 79 es un lamento comunitario que se reza después de una destrucción grave: el pueblo ve profanado lo que era sagrado y pide a Dios que intervenga. No calla el dolor ni la vergüenza, y termina pidiendo ayuda y perdón en nombre del Señor. Se reza cuando una comunidad entera necesita clamar junta.
Salmo de Asaf.
1¡Oh Dios, los paganos han invadido tu propiedad! ¡Han profanado tu santo templo y han convertido en ruinas a Jerusalén!
2¡Han dejado los cadáveres de tus siervos, de los que te fueron fieles, para que sirvan de alimento a los buitres y a los animales salvajes!
3Como agua han derramado su sangre por toda Jerusalén, y no hay quien los entierre.
4Somos la burla de nuestros vecinos; el hazmerreír de cuantos nos rodean.
5Oh Señor, ¿hasta cuándo estarás enojado? ¿Arderá siempre tu enojo como el fuego?
6¡Descarga tu furia sobre los reinos paganos que no te conocen ni te invocan!
7Porque ellos devoraron a Jacob y convirtieron en ruinas el país.
8No nos hagas pagar a nosotros por la maldad de nuestros antepasados; ¡que venga tu ternura pronto a nuestro encuentro, porque estamos abatidos!
9Oh Dios, Salvador nuestro, ¡ayúdanos, líbranos y perdónanos, por la gloria de tu nombre!
10No tienen por qué decir los paganos: ¿Dónde está su Dios? ¡Permítenos ver vengada la muerte de tus siervos! ¡Que los paganos también lo sepan!
11Atiende las quejas de los presos, y salva con tu gran poder a los sentenciados a muerte.
12Oh Señor, véngate siete veces de nuestros vecinos por las ofensas que te han hecho;
13y nosotros, que somos tu pueblo, que somos ovejas de tus prados, gracias te daremos siempre, ¡cantaremos tus alabanzas por todos los siglos!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 79 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 79?
El Salmo 79 nace de una catástrofe: el templo profanado, Jerusalén en ruinas, los cuerpos de los fieles sin sepultura. El salmista no suaviza la escena, la nombra con crudeza, y convierte el dolor colectivo en oración dirigida a Dios.
La súplica avanza del reclamo a la petición concreta: “ayúdanos, líbranos y perdónanos, por la gloria de tu nombre”. El salmo no pide venganza personal, pide que Dios defienda su propio honor y a su pueblo, y termina con una promesa: seguir dando gracias como ovejas que reconocen a su pastor.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 79 o el Salmo 78?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 79; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 78. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee los versículos 1 al 4 y nombra ante Dios una ruina o humillación que hoy pesa sobre tu comunidad.
Detente en el versículo 8 y pide que la misericordia de Dios llegue antes que el peso de errores pasados.
Repite el versículo 9 pidiendo ayuda, rescate y perdón por la gloria de su nombre.
Termina con el versículo 13, agradeciendo como quien se sabe oveja cuidada por su pastor.
Oración inspirada en el Salmo 79
Ayúdanos, Señor, y perdónanos
Dios, Salvador nuestro, tú ves lo que ha quedado en ruinas y la vergüenza que cargamos delante de otros. No nos dejes hundidos en el reclamo ni en el rencor: ayúdanos, líbranos y perdónanos por la gloria de tu nombre. Escucha el gemido de los que sufren injustamente y devuélvenos la dignidad que solo tú restauras. Que sigamos siendo tu pueblo, ovejas de tus prados, y que nunca dejemos de darte gracias. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 79?
Ante una tragedia que golpea a toda una comunidad
Los versículos 1 al 4 dan palabras honestas para un dolor que no es solo individual.
Cuando la vergüenza pesa más que la explicación
El versículo 4 nombra la burla de los demás sin que el salmista se quede callado ante Dios.
Al pedir ayuda y perdón al mismo tiempo
El versículo 9 une en una sola frase el rescate y el perdón que hacen falta.