“Sentados junto a los ríos de Babilonia, llorábamos al acordarnos de Sión”: el llanto de un pueblo que no quiere olvidar su casa aunque esté lejos de ella.
9 versículosTambién Salmo 136Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 137 y cuándo se reza?
El Salmo 137 es el lamento de los israelitas exiliados en Babilonia, sentados junto al río, llorando al recordar a Jerusalén. Se reza cuando estás lejos de tu casa, tu comunidad o una etapa que amabas, y necesitas honrar esa memoria en vez de enterrarla. Es también el salmo que nombra el dolor de la traición sufrida.
Texto completo
1Sentados junto a los ríos de Babilonia, llorábamos al acordarnos de Sión.
2En los álamos que hay en la ciudad colgábamos nuestras arpas.
3Allí, los que nos habían llevado cautivos, los que todo nos lo habían arrebatado, nos pedían que cantáramos con alegría; ¡que les cantáramos canciones de Sión!
4¿Cantar nosotros canciones del Señor en tierra extraña?
5¡Si llego a olvidarte, Jerusalén, que se me seque la mano derecha!
6¡Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no te pongo, Jerusalén, por encima de mi propia alegría!
7Señor, acuérdate de los edomitas, que cuando Jerusalén cayó, decían: ¡Destrúyanla, destrúyanla hasta sus cimientos!
8¡Tú, Babilonia, serás destruida! ¡Feliz el que te dé tu merecido por lo que nos hiciste!
9¡Feliz el que agarre a tus niños y los estrelle contra las rocas!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 137 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 137?
El Salmo 137 recoge el llanto de los exiliados en Babilonia: cuelgan sus arpas de los álamos porque no logran cantar canciones de Sión en tierra extraña, mientras sus captores les piden alegría que no sienten. Es un salmo de memoria dolida, no de resignación: los versículos 5 y 6 convierten el recuerdo de Jerusalén en un juramento que compromete la mano y la lengua.
La segunda parte del salmo clama justicia contra quienes destruyeron la ciudad, con un lenguaje tan crudo que el propio texto incomoda. Sin dulcificarlo, el salmo enseña algo real de la oración: se puede llevar a Dios hasta el dolor más extremo, en vez de guardarlo en silencio o descargarlo por cuenta propia.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 137 o el Salmo 136?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 137; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 136. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y permítete llorar, sin prisa, lo que hoy extrañas de tu casa.
Lee el versículo 4 y nombra a Dios lo difícil que es alabar en un lugar que no sientes tuyo.
Repite el versículo 6 como una promesa: no pondré nada por encima de lo que amo.
Termina entregando a Dios, sin actuar por tu cuenta, el dolor de cualquier traición que cargues.
Oración inspirada en el Salmo 137
Guarda viva mi memoria
Señor, tú conoces los lugares y las personas que hoy extraño, aunque esté lejos de ellos. No me dejes cantar alegrías falsas para encajar donde no siento tu presencia. Guarda viva mi memoria, para que no olvide de dónde vengo ni lo que tú me has dado. Cuando el dolor de una traición sea demasiado grande para callarlo, recíbelo tú antes de que yo intente resolverlo por mi cuenta. Devuélveme, cuando sea el tiempo, la alegría de estar en casa. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 137?
Cuando vives lejos de tu tierra o tu familia
El versículo 1 pone palabras al llanto de extrañar un lugar que amas.
En una etapa que sientes ajena o incómoda
El versículo 4 nombra lo difícil de alabar cuando nada se siente propio.
Ante el dolor de una traición grande
Te ayuda a llevar ese dolor a Dios en vez de guardarlo o actuar con rabia.