Recordar en oración la historia fiel de Dios con su pueblo
Salmo 105 completo
“Recuerden sus obras grandes y maravillosas”: una invitación a repasar la historia de Dios con su pueblo, de la promesa a Abraham hasta la liberación de Egipto, como forma de alabanza.
45 versículosTambién Salmo 104Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 105 y cuándo se reza?
El Salmo 105 recorre en oración la historia de Dios con su pueblo, desde la promesa a Abraham hasta la salida de Egipto. Rézalo cuando quieras agradecer con memoria concreta, repasando hechos y no solo sentimientos, porque invita a contar las obras de Dios como quien cuenta una historia real.
Texto completo
1¡Den gracias al Señor! ¡Proclamen su nombre! Cuenten a los pueblos sus acciones.
2Canten himnos en su honor. ¡Hablen de sus grandes hechos!
3Siéntanse orgullosos de su santo nombre. ¡Siéntase alegre el corazón de los que buscan al Señor!
4Recurran al Señor, y a su poder; recurran al Señor en todo tiempo.
5Recuerden sus obras grandes y maravillosas, y los decretos que ha pronunciado;
6ustedes, descendientes de su siervo Abraham; ustedes, hijos de Jacob, sus escogidos.
7Él es el Señor, nuestro Dios; ¡él gobierna toda la tierra!
8Ni aunque pasen mil generaciones se olvidará de las promesas de su alianza,
9de la alianza que hizo con Abraham, del juramento que hizo a Isaac
10y que confirmó como ley para Jacob, como alianza eterna para Israel,
11cuando dijo: Voy a darte la tierra de Canaán como la herencia que te toca.
12Aunque ellos eran pocos, unos cuantos extranjeros en la tierra,
13que iban de nación en nación y de reino en reino,
14Dios no permitió que nadie los maltratara, y aun advirtió a los reyes:
15No toquen a mis escogidos ni maltraten a mis profetas.
16Hizo venir hambre a aquella tierra, y les quitó todo alimento.
17Pero envió delante de ellos a José, al que habían vendido como esclavo.
18Le lastimaron los pies con cadenas; ¡lo aprisionaron con hierros!
19La palabra del Señor puso a prueba a José, hasta que se cumplió lo que José había anunciado.
20El rey, el que gobernaba a mucha gente, ordenó que le dieran libertad;
21lo nombró amo y señor de su casa y de todo cuanto tenía,
22para que enseñara e hiciera sabios a los jefes y a los ancianos.
23Vino después Israel, que es Jacob, y vivió como extranjero en Egipto, en la tierra de Cam.
24Dios hizo grande en número a su pueblo, y más fuerte que los egipcios.
25Pero hizo que los egipcios se pusieran en contra de su pueblo y engañaran a los siervos de Dios.
26Entonces Dios envió a su siervo Moisés, y a Aarón, a quien había escogido,
27y ellos realizaron señales de Dios en el desierto: ¡grandes maravillas en la tierra de Cam!
28Envió Dios una oscuridad que todo lo cubrió, pero los egipcios desatendieron sus palabras.
29Convirtió en sangre el agua de sus ríos, y mató a sus peces;
30infestó de ranas el país, y aun la alcoba del rey.
31Habló Dios, y nubes de tábanos y mosquitos invadieron el territorio egipcio.
32En vez de lluvia, envió granizo y llamas de fuego sobre el país.
33Destrozó sus viñas y sus higueras; ¡destrozó los árboles de Egipto!
34Habló Dios, y llegaron las langostas; ¡tantas eran, que no se podían contar!
35¡Devoraron la hierba del campo y todo lo que la tierra había producido!
36¡Hirió de muerte, en Egipto mismo, al primer hijo de toda familia egipcia!
37Dios sacó después a su pueblo cargado de oro y plata, y nadie entre las tribus tropezó.
38Los egipcios se alegraron de verlos partir, pues estaban aterrados.
39Dios extendió una nube para cubrirlos y un fuego para alumbrarlos de noche.
40Pidieron comida, y les mandó codornices, y con pan del cielo los dejó satisfechos.
41Partió la roca, y de ella brotó agua que corrió por el desierto como un río.
42Pues se acordó de la santa promesa que había hecho a su siervo Abraham.
43Fue así como Dios sacó a su pueblo escogido, entre gritos de alegría,
44y les dio las tierras de otras naciones y el fruto del trabajo de otros pueblos,
45para que respetaran y atendieran las leyes y enseñanzas del Señor. ¡Aleluya!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 105 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 105?
El Salmo 105 es una invitación a dar gracias contando hechos: proclamar el nombre de Dios, cantar himnos y hablar de sus grandes obras. A partir del versículo 8 recorre la historia concreta del pueblo, la alianza con Abraham, la promesa a Isaac y a Jacob, la entrega de la tierra de Canaán.
El salmo detiene su recorrido en la historia de José, vendido como esclavo y luego puesto al mando de Egipto, y en la liberación de Egipto por medio de Moisés y Aarón, con las plagas y la salida cargada de alegría. Recordar esta historia no es solo información: es la base para dar gracias, porque muestra que la fidelidad de Dios ya tiene un historial comprobado.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 105 o el Salmo 104?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 105; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 104. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y proclama en voz alta el nombre del Señor, contando lo que ha hecho.
Recorre los versículos 8 al 11 y agradece las promesas que Dios ha cumplido en tu propia historia.
Lee los versículos 17 al 22 y reconoce un momento en que Dios te sostuvo en medio de una dificultad larga.
Termina con el versículo 43, agradeciendo con la misma alegría con que Dios sacó a su pueblo.
Oración inspirada en el Salmo 105
Contaré tus grandes obras
Señor, quiero darte gracias contando lo que has hecho, no solo lo que siento hoy. Recuerdo tus promesas cumplidas, tu fidelidad sostenida generación tras generación, tu manera de sacar bien incluso de la esclavitud y el destierro. Como hiciste con José y con tu pueblo en Egipto, sigue actuando en mi historia, aunque el camino sea largo. Que mi vida entera cuente tus grandes y maravillosas obras. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 105?
Para orar en familia recordando la historia de fe
El recorrido narrativo del salmo, de Abraham a Moisés, se presta para leerlo en voz alta y comentarlo juntos.
Cuando necesitas evidencia, no solo sentimiento, de la fidelidad de Dios
Los versículos 8 al 11 repasan promesas concretas que Dios cumplió con hechos.
Al atravesar una espera larga
La historia de José, vendido y luego liberado, en los versículos 17 al 22, muestra que Dios sostiene incluso los procesos largos.