“El Señor hace todo lo que quiere, lo mismo en el cielo que en la tierra”: un llamado a la alabanza que nace de mirar la historia entera del pueblo de Dios.
21 versículosTambién Salmo 134Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 135 y cuándo se reza?
El Salmo 135 es un himno de alabanza que recorre la historia de Israel: la salida de Egipto, la conquista de reyes poderosos y la entrega de la tierra prometida. Contrasta al Dios vivo que actúa en la historia con los ídolos mudos que la gente fabrica. Se reza para alabar a Dios recordando lo que ya hizo.
Texto completo
1¡Aleluya! Alaben el nombre del Señor; alábenlo ustedes, siervos suyos,
2que están en el templo del Señor, en los atrios del templo del Dios nuestro.
3Alaben al Señor, porque él es bueno; canten himnos a su nombre, porque él es bondadoso.
4Pues escogió a Jacob, a Israel, para que fuera su tesoro propio.
5Yo sé muy bien que el Señor nuestro Dios es más grande que todos los dioses.
6El Señor hace todo lo que quiere, lo mismo en el cielo que en la tierra, lo mismo en el mar que en sus profundidades.
7Levanta las nubes desde el extremo del mundo, hace los relámpagos que anuncian la lluvia, y de sus depósitos saca al viento.
8Él fue quien hirió de muerte al hijo mayor de toda familia egipcia y a las primeras crías de sus animales.
9En pleno corazón de Egipto, envió señales maravillosas contra el faraón y sus ministros.
10Hirió de muerte a muchas naciones, quitó la vida a reyes poderosos:
11a Sihón, el rey amorreo, a Og, el rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán;
12y las tierras de esos reyes se las dio como herencia a su pueblo Israel.
13Señor, tu nombre es eterno; por siempre serás recordado.
14El Señor, hace justicia a su pueblo; tiene compasión de sus siervos.
15Los ídolos de los paganos son oro y plata, objetos que el hombre fabrica con sus manos.
16Tienen boca, pero no pueden hablar; tienen ojos, pero no pueden ver;
17tienen orejas, pero no pueden oir; ¡ni siquiera tienen vida!
18Iguales a esos ídolos son quienes los fabrican y quienes en ellos creen.
19Israelitas, bendigan al Señor; sacerdotes, bendigan al Señor;
20levitas, bendigan al Señor; ustedes que honran al Señor, bendíganlo.
21¡Bendito sea en Sión el Señor, el que vive en Jerusalén! ¡Aleluya!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 135 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 135?
El Salmo 135 llama a alabar al Señor y enseguida da razones concretas: recuerda la salida de Egipto, la derrota de reyes poderosos como Sihón y Og, y la entrega de la tierra prometida como herencia. La alabanza aquí no es un sentimiento suelto, sino una memoria organizada de lo que Dios ha hecho por su pueblo.
El centro teológico está en el contraste entre el Dios vivo, que hace todo lo que quiere en el cielo y en la tierra, y los ídolos de oro y plata que no pueden hablar, ver ni oír. El salmo advierte que quienes fabrican y confían en esos ídolos terminan pareciéndose a ellos; hoy se reza como alabanza que recuerda la historia de Dios con su pueblo para no poner la confianza en cosas que no tienen vida.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 135 o el Salmo 134?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 135; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 134. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y comienza alabando a Dios en voz alta, por su nombre.
Recorre los versículos 8 al 12 y repasa la historia de cómo Dios liberó a su pueblo.
Contempla los versículos 15 al 18 y examina si algo en tu vida ocupa el lugar de un ídolo.
Cierra con el versículo 21, bendiciendo al Señor que vive entre su pueblo.
Oración inspirada en el Salmo 135
Alabo al Dios que actúa en la historia
Señor, tú haces todo lo que quieres en el cielo y en la tierra, y tu historia con tu pueblo lo demuestra. Te alabo por cada vez que liberaste, protegiste y diste herencia a los tuyos. Examina mi corazón y muéstrame si algo mudo y sin vida ha ocupado el lugar que solo a ti te corresponde. Quiero confiar en el Dios vivo, no en ídolos que no pueden ver ni oír. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 135?
Para repasar la historia de la fe
Los versículos 8 al 12 resumen momentos clave del Éxodo y la conquista, útiles para catequesis o meditación personal.
Cuando algo ocupa el lugar de Dios
Los versículos 15 al 18 ayudan a examinar qué cosas sin vida han ganado demasiado peso en tu confianza.
Para comenzar una oración de alabanza
El versículo 1 y el versículo 21 enmarcan el salmo como un llamado claro a alabar a Dios.