“Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor”: el De Profundis, una oración que sube desde el fondo del alma hasta el perdón de Dios.
8 versículosTambién Salmo 129Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 130 y cuándo se reza?
El Salmo 130, el De Profundis, comienza en un lugar hondo, culpa o angustia sin piso firme, y descubre ahí mismo que en Dios hay perdón, no porque nadie merezca sostenerse, sino porque su amor lo hace posible. Se reza cuando cargas culpa o vergüenza, en una espera larga, o al orar por los difuntos, porque convierte el clamor desde el fondo en una esperanza que aguarda como quien aguarda el amanecer.
Cántico de las subidas.
1Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor:
2¡escucha, Señor, mi voz! ¡atiendan tus oídos mi grito suplicante!
3Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, ¿quién podría mantenerse en pie?
4Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos.
5Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra.
6Yo espero al Señor más que los centinelas a la mañana. Así como los centinelas esperan a la mañana,
7espera tú, Israel, al Señor, pues en él hay amor y completa libertad.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 130 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 130?
El Salmo 130, conocido como el De Profundis, comienza en un lugar hondo: culpa, angustia o dolor que no encuentra suelo firme. El orante no niega el pecado ni se defiende; reconoce que nadie podría mantenerse en pie si Dios llevara cuenta de la maldad, y por eso encuentra en Dios el perdón que lo lleva a honrarlo.
La segunda mitad convierte la espera en imagen: como el centinela aguarda la mañana, el alma aguarda a Dios. Ese mismo clamor personal se abre al final hacia todo el pueblo, porque en Dios hay amor y completa libertad, y él libra a su pueblo de toda maldad. Por su tono de súplica y esperanza, la Iglesia también lo ha rezado durante siglos junto a quienes han muerto, confiando sus vidas al perdón de Dios.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 130 o el Salmo 129?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 130; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 129. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y nombra ante Dios el lugar hondo desde donde clamas.
Repite el versículo 4 y recibe la noticia de que en Dios hay perdón.
Haz tuya la espera del versículo 6, como quien aguarda la mañana.
Termina con el versículo 7 y confía tu vida y la de los tuyos al amor de Dios.
Oración inspirada en el Salmo 130
Desde lo profundo, espero en ti
Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor: que tus oídos atiendan mi grito suplicante. Si llevaras cuenta de mis pecados, no podría sostenerme, pero en ti hay perdón. Espero en tu palabra, como el centinela espera la mañana, y confío en tu amor también para quienes ya no están conmigo. Líbranos, Señor, de toda maldad. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 130?
Cuando cargas culpa o vergüenza
Te ayuda a reconocer tu pecado confiando en el perdón de Dios, no en tus propios méritos.
Para orar por los difuntos
Es uno de los salmos que la Iglesia reza junto a quienes han muerto, encomendándolos a Dios.
En una espera larga
La imagen del centinela sostiene la confianza mientras aguardas una respuesta.