“Por la mañana hazme saber de tu amor”: una oración desde la angustia que pide, cada día, un comienzo confiado.
12 versículosTambién Salmo 142Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 143 y cuándo se reza?
El Salmo 143 nace de una angustia honda: quien lo reza se siente perseguido y abatido, como si ya habitara la oscuridad, y en medio de ese peso hace memoria de lo que Dios hizo antes para sostener su súplica de hoy. Se reza al despertar con angustia o cuando te sientes agobiado, porque pide algo concreto para cada nuevo día: sentir el amor de Dios apenas empiece la jornada y saber qué camino tomar.
Salmo de David.
1Señor, escucha mi oración; pon atención a mi súplica. ¡Respóndeme, pues tú eres justo y fiel!
2No llames a cuentas a tu siervo, porque ante ti nadie es inocente.
3Mis enemigos me persiguen, me han aplastado contra el suelo; me obligan a vivir en la oscuridad, como los que han muerto hace tiempo.
4Me encuentro totalmente deprimido; turbado tengo el corazón.
5Me acuerdo de tiempos anteriores, y pienso en todo lo que has hecho.
6Hacia ti tiendo las manos, sediento de ti, cual tierra seca.
7Señor, ¡respóndeme pronto, pues ya se me acaba el aliento! No me niegues tu ayuda, porque entonces seré como los muertos.
8Por la mañana hazme saber de tu amor, porque en ti he puesto mi confianza. Hazme saber cuál debe ser mi conducta, porque a ti dirijo mis anhelos.
9Líbrame, Señor, de mis enemigos, porque en ti busco refugio.
10Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. ¡Que tu buen espíritu me lleve por un camino recto!
11Por tu nombre, Señor, ¡hazme vivir! Porque eres justo, ¡sácame de la angustia!
12Porque eres fiel, ¡destruye a mis enemigos! ¡destruye a todos mis enemigos, pues yo soy tu siervo!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 143 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 143?
El Salmo 143 nace de una angustia honda: el orante se siente perseguido, abatido, habitando en la oscuridad como los que ya han muerto. No disimula el peso de esos días; incluso confiesa que ante Dios nadie es inocente.
En medio de esa angustia, el recuerdo salva: acordarse de tiempos anteriores y de todo lo que Dios ha hecho sostiene la súplica. El salmo pide entonces algo muy concreto para cada nuevo día: oír por la mañana el amor de Dios y conocer el camino por donde andar.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 143 o el Salmo 142?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 143; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 142. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y presenta a Dios tu oración con toda sinceridad.
Reconoce en los versículos 3 y 4 el peso que hoy sientes en el corazón.
Haz memoria, como en el versículo 5, de una obra de Dios en tu vida.
Termina con el versículo 8 pidiendo el amor y la dirección de Dios para tu día.
Oración inspirada en el Salmo 143
Hazme saber tu amor
Señor, escucha mi oración, porque me encuentro deprimido y turbado tengo el corazón. Me acuerdo de tus obras de otros días y a ti extiendo mis manos como tierra seca. Hazme saber por la mañana tu amor, porque en ti he puesto mi confianza, y enséñame el camino por donde debo andar. Guíame con tu buen espíritu. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 143?
Al despertar con angustia
Convierte la primera hora del día en una súplica confiada por dirección y amor.
Cuando te sientes perseguido o agobiado
Da palabras honestas a un peso que no siempre es fácil de nombrar.
Para pedir dirección
El versículo 10 acompaña decisiones que necesitan la guía de Dios.