“¡A ti te consta, Señor! ¡No te quedes en silencio!”: un clamor intenso para poner la injusticia ante Dios en vez de cargarla a solas.
28 versículosTambién Salmo 34Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 35 y cuándo se reza?
El Salmo 35 es un clamor intenso de alguien que se siente perseguido por una acusación falsa, y en vez de responder por su cuenta pone la causa completa, el juicio y la protección, en manos de Dios. Se reza ante una injusticia, una traición o una persecución que te tiene el enojo a flor de piel, pidiendo verdad y protección sin convertir la oración en venganza.
De David.
1Señor, opónte a los que se oponen a mí; ataca a los que me atacan.
2Toma tu escudo y ven en mi ayuda;
3toma tu lanza y haz frente a los que me persiguen; ¡dime que eres tú mi salvador!
4Huyan avergonzados los que quieren matarme; huyan avergonzados los que quieren hacerme daño;
5¡sean como paja que se lleva el viento, arrojados por el ángel del Señor!
6¡Sea su camino oscuro y resbaladizo, perseguidos por el ángel del Señor!
7Sin motivo me pusieron una trampa; sin motivo hicieron un hoyo para que yo cayera en él.
8¡Que los sorprenda la desgracia! ¡Que caigan en su propia trampa! ¡Que caigan en desgracia!
9Entonces me alegraré en el Señor, porque él me habrá salvado.
10De todo corazón diré: ¿Quién como tú, Señor? A los pobres y necesitados los libras de quienes son más fuertes que ellos, de quienes los explotan.
11Se levantan testigos malvados y me preguntan cosas que yo no sé.
12Me han pagado mal por bien, y esto me causa mucha tristeza;
13pues cuando ellos se enfermaban yo me afligía por ellos, me ponía ropas ásperas y ayunaba, y en mi interior no dejaba de orar.
14Andaba yo triste y decaído, como si estuviera de luto por mi madre, por un amigo o por mi propio hermano.
15Pero cuando caí, todos juntos se rieron de mí; como si fueran gente extraña y desconocida, me maltrataron sin cesar.
16Me atormentaron, se burlaron de mí, me lanzaron miradas cargadas de odio.
17Señor, ¿cuánto tiempo seguirás viendo esto? ¡Sálvame la vida, mi única vida, de esos leones que andan rugiendo!
18Te daré gracias ante tu pueblo numeroso; ¡te alabaré ante la gran multitud!
19Que no se alegren de mí mis enemigos; que no se guiñen el ojo los que me odian sin razón.
20Pues ellos no buscan la paz, sino que hacen planes traicioneros contra la gente pacífica del país;
21abren tamaña boca contra mí, y dicen: ¡Miren lo que hemos llegado a ver!
22¡A ti te consta, Señor! ¡No te quedes en silencio! ¡No te alejes de mí!
23Levántate, Señor y Dios mío, ¡despierta! Hazme justicia, ponte de mi parte.
24Júzgame, Señor y Dios mío, de acuerdo con tu justicia. ¡Que no se rían de mí!
25Que no digan ni piensen: ¡Esto es lo que queríamos! ¡Lo hemos arruinado por completo!
26Que queden cubiertos de vergüenza los que se alegran de mi desgracia; que queden totalmente cubiertos de vergüenza los que se creen superiores a mí.
27Pero que se alegren y griten de alegría los que quieren verme victorioso; que digan constantemente: ¡El Señor es grande, y le agrada el bienestar de su siervo!
28Con mi lengua hablaré de tu justicia; ¡todo el día te alabaré!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 35 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 35?
El Salmo 35 es una lamentación ante perseguidores y testigos malvados. No suaviza la ira ni el sentimiento de traición; los convierte en una petición dirigida a Dios, a quien corresponde ver y juzgar.
En medio del conflicto aparecen deseos de alabanza, justicia y paz. Al rezarlo hoy conviene distinguir entre nombrar el daño con verdad y usar la oración para alimentar una venganza personal.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 35 o el Salmo 34?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 35; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 34. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Describe ante Dios la injusticia sin exagerarla ni esconderla.
Lee los versículos 11 y 12 si has sufrido una acusación falsa o una traición.
Entrega a Dios el juicio y renuncia a convertir la oración en venganza.
Termina pidiendo verdad, protección y una paz justa para todas las personas afectadas.
Oración inspirada en el Salmo 35
Defiende la verdad y guarda mi corazón
Señor, tú ves lo que ha ocurrido y conoces la verdad completa. Defiende al débil, protege mi vida y no te alejes de mí. Recibe mi enojo y no permitas que se convierta en odio. Haz justicia, corrige lo falso y guía mis pasos hacia una paz que no niegue el daño. Que mi lengua pueda volver a hablar de tu justicia. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 35?
Ante una acusación falsa
Da palabras al dolor de ser juzgado por algo que no hiciste.
Cuando te sientes perseguido
Permite pedir protección y dejar el juicio último en manos de Dios.
Para procesar el enojo
Ayuda a llevar la ira a la oración sin convertirla en permiso para vengarse.