Alabanza a un Dios que cuenta las estrellas y sana heridas

Salmo 147 completo

“Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas”: el mismo Dios que nombra cada estrella se inclina también sobre el dolor más íntimo.

20 versículosTambién Salmo 146-147Dios Habla Hoy

¿Qué es el Salmo 147 y cuándo se reza?

El Salmo 147 es un himno de alabanza que reúne dos imágenes de Dios: el que pone nombre a cada estrella y el que sana los corazones rotos y venda las heridas. En la numeración de la Vulgata este canto aparece dividido en dos salmos, el 146 y el 147, aunque aquí se reza como una sola pieza. Se reza para alabar a Dios por su grandeza y por su cercanía concreta.

Texto completo

  1. 1¡Aleluya! ¡Qué bueno es cantar himnos a nuestro Dios! ¡A él se le deben dulces alabanzas!
  2. 2El Señor reconstruye a Jerusalén y reúne a los dispersos de Israel.
  3. 3Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas.
  4. 4Él determina el número de las estrellas, y a cada una le pone nombre.
  5. 5Grande es nuestro Dios, y grande su poder; su inteligencia es infinita.
  6. 6El Señor levanta a los humildes, pero humilla por completo a los malvados.
  7. 7Canten al Señor con gratitud; canten himnos a nuestro Dios, al son del arpa.
  8. 8Él cubre de nubes el cielo, prepara la lluvia para la tierra, hace crecer los pastos en los montes,
  9. 9da de comer a los animales y a las crías de los cuervos cuando chillan.
  10. 10No es la fuerza del caballo ni los músculos del hombre lo que más agrada al Señor;
  11. 11a él le agradan los que lo honran, los que confían en su amor.
  12. 12Jerusalén, alaba al Señor; Sión, alaba a tu Dios.
  13. 13Pues él reforzó los cerrojos de tus puertas y bendijo a tus hijos dentro de la ciudad.
  14. 14Él trae la paz a tu territorio y te satisface con lo mejor del trigo.
  15. 15Él envía su palabra a la tierra, y su palabra corre a toda prisa.
  16. 16Él produce la nieve como si fuera lana, y esparce la escarcha como si fuera polvo.
  17. 17Él envía el hielo en forma de granizo; con el frío que envía, el agua se congela.
  18. 18Pero envía su palabra, y la derrite; hace soplar el viento, y el agua corre.
  19. 19Él dio a conocer a Jacob, a Israel, su palabra, sus leyes y decretos.
  20. 20No hizo lo mismo con las otras naciones, las cuales nunca conocieron sus decretos. ¡Aleluya!

Ver este capítulo en YouVersion. Ver la edición DHH94PC.

¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 147 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.

Explicación sencilla

¿Qué significa el Salmo 147?

El Salmo 147 es un himno de alabanza que junta dos escalas que parecen opuestas: la inmensidad del cielo, donde Dios cuenta las estrellas y les pone nombre, y la intimidad del corazón roto, que Dios sana y venda. Reconstruye Jerusalén, reúne a los dispersos y levanta a los humildes, mostrando que su poder no es distante sino que actúa en la vida concreta de su pueblo.

La segunda mitad del canto celebra el cuidado ordinario de Dios: la lluvia, el pasto, el alimento de los animales, la nieve y el hielo que su palabra derrite. El salmo cierra afirmando que Dios se agrada más de quienes confían en su amor que de la fuerza del caballo o el músculo del hombre, y que ha dado a conocer su palabra de un modo único a su pueblo.

Una duda frecuente

¿Es el Salmo 147 o el Salmo 146-147?

En la numeración de la Vulgata este canto aparece dividido en dos: los Salmos 146-147. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.

Puedes comprobar la doble numeración y leer una traducción católica contemporánea en la Biblia oficial del Vaticano. Si quieres entender de una vez por qué los números cambian entre Biblias, lee cómo se numeran los salmos católicos.

Hazlo oración

Cómo rezar el Salmo 147

  1. Lee el versículo 1 y comienza alabando a Dios simplemente porque es bueno cantar sus himnos.
  2. Detente en el versículo 3 y entrégale algo que sientes roto en tu corazón hoy.
  3. Contempla el versículo 4 y recuerda que el Dios que cuenta las estrellas también te conoce.
  4. Termina con el versículo 11, confiando en el amor de Dios más que en tus propias fuerzas.

Oración inspirada en el Salmo 147

Sana lo que está roto en mí

Señor, tú pones nombre a cada estrella y no se te escapa ningún detalle de mi vida. Hoy te presento lo que siento roto: sana mi corazón y venda mis heridas, como haces con los tuyos. Levanta lo que en mí está humillado, reconstruye lo que se ha derrumbado y reúne lo que en mí anda disperso. Enséñame a confiar en tu amor más que en mis propias fuerzas, y que mi vida entera se convierta en alabanza. Amén.

Preguntas sobre este salmo

¿Cuándo puedo rezar el Salmo 147?

En un duelo o una pérdida

El versículo 3 nombra directamente la sanación del corazón roto y las heridas.

Para alabar sin motivo especial

El salmo invita a cantar simplemente porque es bueno y agradable hacerlo.

Cuando te sientes pequeño o olvidado

El versículo 4 recuerda que el Dios de las estrellas también nombra tu situación.

Preparado por el equipo de Salmo. Última revisión de contenido: 8 de agosto de 2026. Cómo revisamos este contenido.

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Salmo 147, versículo 3: Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas.

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