“Naciones y pueblos todos, alaben al Señor”: el salmo más corto de la Biblia cabe en dos versículos y alcanza para invitar al mundo entero a la alabanza.
2 versículosTambién Salmo 116Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 117 y cuándo se reza?
El Salmo 117 es el salmo más corto de toda la Biblia, apenas dos versículos, pero invita a todas las naciones y pueblos a alabar al Señor por su amor y su fidelidad. Su brevedad no achica el mensaje: lo hace fácil de llevar contigo todo el día. Rézalo como una pausa breve entre tus tareas.
Texto completo
1Naciones y pueblos todos, alaben al Señor,
2pues su amor por nosotros es muy grande; ¡la fidelidad del Señor es eterna! ¡Aleluya!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 117 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 117?
El Salmo 117 es el más corto de toda la Biblia, apenas dos versículos, pero su alcance es el más amplio: convoca no solo a Israel, sino a naciones y pueblos todos a alabar al Señor. La brevedad no significa poca fuerza; al contrario, concentra en una sola frase una invitación universal.
El segundo versículo da la razón en dos palabras: amor y fidelidad. La tradición cristiana ha vuelto muchas veces a este salmo brevísimo precisamente porque muestra, ya en el Antiguo Testamento, que la alabanza a Dios no queda encerrada en un solo pueblo, sino que alcanza a todos. A veces la oración más corta es también la que más se recuerda.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 117 o el Salmo 116?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 117; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 116. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 en voz alta, despacio, como si fuera toda tu oración de hoy.
Lee el versículo 2 y detente en las dos palabras que lo sostienen: amor y fidelidad.
Repite ambos versículos de memoria, sin apurarte, dos o tres veces.
Termina en silencio, dejando que el Aleluya final sea tu única palabra.
Oración inspirada en el Salmo 117
Que las naciones te alaben
Señor, no necesito muchas palabras para alabarte, aunque a veces las busque. Tu amor por mí es grande y tu fidelidad no tiene fin, y eso me basta para detenerme hoy y agradecerte. Que mi alabanza, aunque sea breve entre tantas tareas, llegue a ti tan sincera como este salmo pequeño. Únela a la de todos los pueblos que también hoy te buscan. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 117?
Para una pausa de oración muy breve
Su extensión mínima lo hace fácil de rezar en medio de un día ocupado.
Al enseñar a orar a un principiante
Es el punto de partida más sencillo para memorizar un salmo completo.
Para cerrar un momento de alabanza
El versículo 2 resume en dos palabras, amor y fidelidad, lo que otros salmos más largos desarrollan.