Guardar la boca y elegir bien la compañía cada día
Salmo 141 completo
“Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios”: una oración que pide vigilancia antes de hablar, no arrepentimiento después de haber dañado con las palabras.
10 versículosTambién Salmo 140Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 141 y cuándo se reza?
El Salmo 141 es una oración de la tarde que pide a Dios vigilancia sobre la boca, el corazón y las compañías. Rézalo cuando temas decir algo que dañe, ceder ante una mala influencia o dejarte llevar por el ambiente que te rodea, porque pide protección antes de la caída, no solo perdón después.
Salmo de David.
1A ti clamo, Señor: ¡ven pronto!, ¡escucha mi voz cuando te invoco!
2Sea mi oración como incienso en tu presencia, y mis manos levantadas, como ofrenda de la tarde.
3Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios.
4Aleja mi pensamiento de la maldad; no me dejes andar en malas acciones ni tomar parte en banquetes de malhechores.
5Es un favor que el hombre honrado me castigue, un perfume delicado que me reprenda. Tales cosas no rechazaré; a pesar de sus golpes, seguiré orando.
6Los jefes de los malvados serán despeñados, y verán que mis palabras eran agradables.
7Sus huesos serán esparcidos junto al sepulcro, como cuando se abren surcos en la tierra.
8Señor, Señor, mis ojos están puestos en ti. En ti busco protección: no me abandones.
9Líbrame de la trampa que me han puesto; líbrame de la trampa de los malhechores.
10Que caigan los malvados en su propia red, mientras yo sigo adelante.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 141 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 141?
El Salmo 141 es una oración de la tarde: el salmista pide que su súplica suba como el incienso y sus manos levantadas sean como la ofrenda de la tarde. Desde ahí pide algo muy concreto, que Dios ponga un guardián en su boca y vigile sus labios, para no dejarse arrastrar por la maldad ni por las malas compañías.
El salmo valora más la corrección de un hombre honrado que la aprobación de los malvados: llama a ese reproche un favor y un perfume delicado. Es una oración por la integridad diaria, la que se juega en lo que se dice, con quién se junta uno y qué corrección está dispuesto a recibir.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 141 o el Salmo 140?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 141; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 140. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 2 y ofrece tu oración de esta tarde como incienso ante Dios.
Repite el versículo 3 y pide un guardián para tu boca antes de hablar.
Lee el versículo 5 y pide humildad para recibir la corrección de alguien honesto.
Termina con el versículo 8 poniendo tus ojos en Dios y pidiendo protección para tus pasos.
Oración inspirada en el Salmo 141
Ponle un guardián a mi boca
Señor, que mi oración de esta tarde suba ante ti como incienso, y mis manos levantadas sean como una ofrenda sincera. Ponle un guardián a mi boca y vigila mis labios, para que no hiera con mis palabras ni ceda ante la maldad. Aleja mi pensamiento de las malas compañías y dame humildad para aceptar la corrección de quien me quiere bien. Mis ojos están puestos en ti: no me abandones. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 141?
Antes de una conversación difícil
El versículo 3 pide a Dios que guarde tu boca antes de que las palabras hagan daño.
Cuando te cuesta aceptar una corrección
El versículo 5 enseña a recibir el reproche honesto como un favor, no como un ataque.
Al terminar el día
El versículo 2 convierte la oración de la tarde en una ofrenda, como el incienso que se eleva.