“Oh Dios, examíname, reconoce mi corazón”: una oración que se sabe vista por completo y, aun así, no tiene miedo.
24 versículosTambién Salmo 138Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 139 y cuándo se reza?
El Salmo 139 describe a un Dios que conoce cada gesto, cada pensamiento y cada palabra desde antes de que la persona naciera, sin que ningún lugar, ni la altura ni la oscuridad, logre esconderla de esa presencia. Se reza cuando te sientes invisible o mal juzgado, o cuando buscas un corazón sincero, porque termina pidiendo que Dios examine el corazón y muestre el camino correcto.
Del maestro de coro. Salmo de David.
1Señor, tú me has examinado y me conoces;
2tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso.
3Sabes todas mis andanzas, ¡sabes todo lo que hago!
4Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces.
5Por todos lados me has rodeado; tienes puesta tu mano sobre mí.
6Sabiduría tan admirable está fuera de mi alcance; ¡es tan alta que no alcanzo a comprenderla!
7¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia?
8Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí;
9si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental,
10aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría!
11Si pensara esconderme en la oscuridad, o que se convirtiera en noche la luz que me rodea,
12la oscuridad no me ocultaría de ti, y la noche sería tan brillante como el día. ¡La oscuridad y la luz son lo mismo para ti!
13Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre.
14Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy bien convencido!
15No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto, mientras era formado en lo más profundo de la tierra.
16Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos.
17Oh Dios, qué profundos me son tus pensamientos; ¡infinito es el conjunto de ellos!
18Si yo quisiera contarlos, serían más que la arena; y si acaso terminara, aún estaría contigo.
19Oh Dios, quítales la vida a los malvados y aleja de mí a los asesinos,
20a los que hablan mal de ti y se levantan en vano en contra tuya.
21Señor, ¿no odio acaso a los que te odian y desprecio a los que te desafían?
22¡Los odio con toda mi alma! ¡Los considero mis enemigos!
23Oh Dios, examíname, reconoce mi corazón; ponme a prueba, reconoce mis pensamientos;
24mira si voy por el camino del mal, y guíame por el camino eterno.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 139 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 139?
El Salmo 139 describe a un Dios que conoce cada gesto, cada pensamiento y cada palabra antes de que se pronuncie, y que rodea al orante por todas partes. Ni la altura del cielo ni la distancia del mar ni la oscuridad de la noche logran esconder a nadie de esa presencia: allí también está la mano de Dios.
La segunda parte lleva esa cercanía hasta el origen mismo de la vida: Dios formó al orante en el vientre de su madre y sus ojos vieron su cuerpo en formación. El salmo termina pidiendo, no que Dios se aleje, sino que examine el corazón y guíe por el camino eterno.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 139 o el Salmo 138?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 139; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 138. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y reconoce que Dios te conoce por completo, sin que tengas que explicarte.
Recorre los versículos 7 al 10 y nombra un lugar donde creías estar lejos de Dios.
Da gracias, como en el versículo 14, porque estás maravillado de todo lo que Dios ha hecho en ti.
Termina rezando los versículos 23 y 24, pidiendo que Dios examine tu corazón y te guíe.
Oración inspirada en el Salmo 139
Examíname, oh Dios
Señor, tú me conoces por completo: mis acciones, mis pensamientos y mis palabras, aun antes de que las diga. No hay lugar donde pueda esconderme de ti, y no quiero hacerlo. Gracias por haberme formado con tanto cuidado desde el vientre de mi madre. Examíname, oh Dios, reconoce mi corazón y guíame por el camino eterno. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 139?
Cuando te sientes invisible o mal juzgado
Recuerda que Dios te conoce por completo y con cercanía, no con condena.
Para agradecer tu propia vida
Los versículos sobre el vientre materno sostienen una oración de gratitud por la identidad recibida.
Para pedir un corazón sincero
Los versículos finales convierten el examen de conciencia en una petición confiada.