“En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, alrededor de tu mesa, serán como retoños de olivo”: una bendición para el hogar que honra a Dios.
6 versículosTambién Salmo 127Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 128 y cuándo se reza?
El Salmo 128 describe una vida bendecida que nace de una sola raíz, honrar a Dios, y de ahí crece el bien concreto de comer del propio trabajo y ver a los hijos crecer alrededor de la mesa. Se reza en el matrimonio, al bendecir la mesa familiar o al pedir por hijos y nietos, porque extiende la bendición de una sola casa hasta la paz de todo un pueblo.
Cántico de las subidas.
1Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente.
2Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien.
3En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, alrededor de tu mesa, serán como retoños de olivo.
4Así bendecirá el Señor al hombre que lo honra.
5¡Que el Señor te bendiga desde el monte Sión! ¡Que veas el bienestar de Jerusalén todos los días de tu vida!
6¡Que llegues a ver a tus nietos! ¡Que haya paz en Israel!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 128 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 128?
El Salmo 128 describe una vida bendecida a partir de una sola raíz: honrar a Dios y serle obediente. De ahí nace el bien concreto que canta el salmo: comer del propio trabajo, tener una familia que da fruto y ver crecer a los hijos alrededor de la mesa.
La bendición no se queda en lo privado. El salmo pide que ese bien se extienda a Jerusalén y llegue hasta los nietos, uniendo la vida de una sola casa con la paz de todo el pueblo.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 128 o el Salmo 127?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 128; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 127. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 y renueva tu deseo de honrar a Dios y serle obediente.
Da gracias por el fruto de tu trabajo, como dice el versículo 2.
Nombra a las personas que se sientan a tu mesa y bendícelas con las palabras del versículo 3.
Termina pidiendo, como en el versículo 6, paz para tu familia y para tu pueblo.
Oración inspirada en el Salmo 128
Bendice mi mesa y mi casa
Señor, quiero honrarte y serte obediente, y comer en paz del fruto de mi trabajo. Bendice a quienes comparten mi mesa, haz crecer a mi familia como la vid y el olivo, y no permitas que me falte tu bien. Cuida a los hijos que vienen después de mí y guarda la paz en mi casa y en mi pueblo. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 128?
Salmo para el matrimonio
Bendice la vida compartida y el trabajo que sostiene el hogar.
Para bendecir la mesa familiar
Convierte en oración la imagen de los hijos reunidos alrededor de la mesa.
Para pedir por los hijos y los nietos
El versículo 6 extiende la bendición más allá de una sola generación.