“Los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría”: una promesa para quien hoy siembra algo costoso sin ver todavía el fruto.
6 versículosTambién Salmo 125Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 126 y cuándo se reza?
El Salmo 126 recuerda una liberación pasada, cuando Dios cambió la suerte de su pueblo, y a partir de ahí pide que vuelva a hacerlo, confiando en que quien siembra con lágrimas cosechará con gritos de alegría. Se reza cuando atraviesas un esfuerzo difícil, sin ver aún el resultado, y necesitas sostener la esperanza de que la siembra dará fruto.
Cántico de las subidas.
1Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos pareció que estábamos soñando.
2Entonces nuestra boca y nuestros labios se llenaron de risas y gritos de alegría; entonces los paganos decían: ¡El Señor ha hecho grandes cosas por ellos!
3Sí, el Señor había hecho grandes cosas por nosotros, y estábamos alegres.
4¡Señor, haz que cambie de nuevo nuestra suerte, como cambia el desierto con las lluvias!
5Los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría.
6Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla, volverán cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 126 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 126?
El Salmo 126 comienza con un recuerdo casi increíble: cuando el Señor cambió la suerte de Sión, parecía un sueño, y hasta los pueblos vecinos reconocían que Dios había hecho grandes cosas. Ese recuerdo se convierte en súplica: Señor, haz que cambie de nuevo nuestra suerte, como cambia el desierto reseco cuando llegan las lluvias.
El salmo termina con la imagen agrícola más conocida de todo el salterio: quien siembra con lágrimas cosechará con gritos de alegría, quien llora mientras carga el saco de semilla volverá cantando con los brazos llenos de trigo. La esperanza aquí no niega el llanto presente, lo sitúa dentro de un proceso que todavía no ha terminado.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 126 o el Salmo 125?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 126; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 125. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee los versículos 1 al 3 y recuerda un momento en que Dios ya cambió tu suerte antes.
Lee el versículo 4 y pide a Dios que haga lo mismo con lo que hoy enfrentas.
Repite el versículo 5 nombrando qué siembras hoy con esfuerzo o con lágrimas.
Termina con el versículo 6, imaginando el regreso cantando con los brazos llenos.
Oración inspirada en el Salmo 126
Dame fuerzas para seguir sembrando
Señor, tú ya has cambiado antes mi suerte, aunque en el momento me pareciera un sueño lejano. Hoy te pido que lo hagas de nuevo con lo que estoy sembrando entre esfuerzo y lágrimas. No dejes que suelte el saco de semilla antes de tiempo. Ayúdame a confiar en que este llanto no es el final de la historia, sino parte del camino hacia una cosecha de alegría. Que un día vuelva cantando, con los brazos llenos de lo que hoy siembro con dolor. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 126?
En un esfuerzo largo sin resultados todavía
El versículo 5 sostiene la esperanza de que la siembra actual tendrá cosecha.
Al recordar una liberación o ayuda pasada
Los versículos 1 al 3 ayudan a agradecer un cambio de suerte que ya viviste.
Cuando necesitas pedir un nuevo comienzo
El versículo 4 pide a Dios que actúe de nuevo como ya lo hizo antes.