“Las obras del Señor son grandes, y quienes las aman, las estudian”: una invitación a mirar despacio lo que Dios ha hecho, no solo a nombrarlo de paso.
10 versículosTambién Salmo 110Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 111 y cuándo se reza?
El Salmo 111 es un himno breve de alabanza que enumera las grandes obras del Señor: su fidelidad, su alianza y su cuidado del pueblo. Se reza para centrar la mirada en lo que Dios ha hecho, antes de pedir algo nuevo, y para terminar el día dando gracias con calma.
Texto completo
1¡Aleluya! Alabaré al Señor de todo corazón en la reunión de los hombres honrados, en la comunidad entera.
2Las obras del Señor son grandes, y quienes las aman, las estudian.
3Su obra es bella y esplendorosa, y su justicia permanece para siempre.
4Ha hecho inolvidables sus maravillas. El Señor es tierno y compasivo;
5da alimentos a los que lo honran; ¡se acuerda siempre de su alianza!
6Mostró a su pueblo el poder de sus obras, dándole lo que era posesión de los paganos.
7Lo que él hace es justo y verdadero; se puede confiar en sus mandamientos,
8pues son firmes hasta la eternidad y están hechos con verdad y rectitud.
9Dio libertad a su pueblo y afirmó su alianza para siempre. Dios es santo y terrible.
10La mayor sabiduría consiste en honrar al Señor; los que lo honran, tienen buen juicio. ¡Dios será siempre alabado!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 111 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 111?
El Salmo 111 es un himno alfabético breve: cada línea del hebreo original comienza con una letra distinta, como si el alfabeto entero se usara para alabar. En español eso se pierde, pero queda su forma de mirar a Dios obra por obra: su grandeza, su ternura, su fidelidad y su alianza que no se rompe.
El centro no es un sentimiento vago, sino una memoria concreta: Dios dio alimento, mostró su poder y liberó a su pueblo. El salmo cierra con una frase que se ha vuelto proverbio: “La mayor sabiduría consiste en honrar al Señor” (versículo 10); hoy se reza como un ejercicio de atención, para aprender a ver con detalle el bien que Dios ya ha hecho.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 111 o el Salmo 110?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 111; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 110. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 2 y nombra tres obras concretas de Dios en tu propia vida.
Detente en el versículo 4 y agradece su ternura en un momento reciente.
Repite el versículo 9 y da gracias por una alianza o promesa que Dios ha cumplido contigo.
Cierra con el versículo 10, pidiendo la sabiduría de honrar a Dios cada día.
Oración inspirada en el Salmo 111
Enséñame a estudiar tus obras
Señor, tus obras son grandes y quiero aprender a mirarlas despacio. Gracias por el alimento de cada día, por tu ternura cuando me equivoco y por la alianza que nunca rompes conmigo. Dame la sabiduría de honrarte no solo con palabras, sino con atención verdadera a lo que ya has hecho. Que mi corazón entero aprenda a alabarte en medio de la gente y en el silencio de cada día. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 111?
Para terminar el día dando gracias
El salmo entero convierte la gratitud en una lista concreta de obras de Dios, útil para repasar antes de dormir.
Cuando la fe se siente en piloto automático
El versículo 2 invita a estudiar las obras de Dios con atención, no solo a nombrarlas de memoria.
Para memorizar un versículo corto
El versículo 10 resume en una frase el sentido de honrar a Dios y es fácil de llevar contigo.