“¿Acaso no habrá de oir el que ha hecho los oídos?”: una pregunta que desafía a quienes piensan que Dios no se entera del mal, y que abre paso a la confianza en su justicia.
23 versículosTambién Salmo 93Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 94 y cuándo se reza?
El Salmo 94 es la oración de alguien que ve a los malvados humillar a los débiles y se pregunta si Dios realmente ve lo que ocurre. Rézalo cuando la injusticia te indigne o te sientas solo defendiendo lo correcto, porque termina afirmando que el Señor es tu refugio y tu roca.
Texto completo
1¡Muéstrate, Señor, Dios de las venganzas!
2Tú eres el Juez del mundo; ¡levántate contra los orgullosos y dales su merecido!
3¿Hasta cuándo, Señor, hasta cuándo se alegrarán los malvados?
4Todos esos malhechores son insolentes y altaneros; ¡son unos fanfarrones!
5Oh Señor, ellos destrozan a tu pueblo; ¡humillan a los tuyos!
6Matan viudas y extranjeros; asesinan huérfanos.
7Dicen que el Señor no ve, que el Dios de Jacob no se da cuenta.
8¡Entiendan, gente torpe y necia! ¿Cuándo podrán comprender?
9¿Acaso no habrá de oir el que ha hecho los oídos? ¿Y acaso no habrá de ver el que ha formado los ojos?
10¿Acaso no ha de castigar el que corrige a las naciones? ¿Y acaso no ha de saber el que instruye en el saber al hombre?
11El Señor sabe que el hombre solo piensa tonterías.
12Oh Señor, feliz aquel a quien corriges y le das tus enseñanzas
13para que tenga tranquilidad cuando lleguen los días malos, mientras que al malvado se le prepara la fosa.
14El Señor no abandonará a su pueblo, ni dejará solos a los suyos.
15La justicia volverá a los tribunales, y todo hombre honrado la seguirá.
16¿Quién se levantará a defenderme de los malvados y malhechores?
17Si el Señor no me hubiera ayudado, yo estaría ya en el silencio de la muerte.
18Cuando alguna vez dije: Mis pies resbalan, tu amor, Señor, vino en mi ayuda.
19En medio de las preocupaciones que se agolpan en mi mente, tú me das consuelo y alegría.
20Tú no puedes ser amigo de jueces injustos, que actúan mal y en contra de la ley;
21que conspiran contra el inocente y honrado, y lo condenan a muerte.
22Pero el Señor es mi refugio; mi Dios es la roca que me defiende.
23El Señor hará que los malvados sean destruidos por su propia maldad. ¡Nuestro Dios los destruirá!
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 94 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 94?
El Salmo 94 abre con una petición fuerte: que Dios se muestre como Juez y actúe contra los orgullosos que destrozan a su pueblo, matan viudas y extranjeros y asesinan huérfanos. El salmista se indigna ante quienes creen que Dios no ve ni se da cuenta de lo que hacen.
El salmo responde a esa duda con una lógica sencilla: quien hizo los oídos puede oír, quien formó los ojos puede ver. De ahí pasa a la experiencia personal: cuando sintió que sus pies resbalaban, el amor de Dios vino en su ayuda. El salmo termina reconociendo al Señor como refugio y roca, capaz de sostener incluso mientras la injusticia sigue presente.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 94 o el Salmo 93?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 94; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 93. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee los versículos 5 y 6 y nombra una injusticia concreta que hoy te indigna.
Repite el versículo 9 y afirma que Dios sí ve y sí escucha, aunque las apariencias digan lo contrario.
Recuerda el versículo 18 y agradece un momento en que el amor de Dios sostuvo tus pies cuando resbalabas.
Termina con el versículo 22, declarando al Señor tu refugio y tu roca.
Oración inspirada en el Salmo 94
Mi Dios es la roca que me defiende
Señor, Juez del mundo, tú ves lo que otros creen oculto: la injusticia contra los débiles, el abuso disfrazado de poder. No dejes que me acostumbre a mirar el mal sin nombrarlo. Recuérdame que quien hizo los oídos oye y quien formó los ojos ve. Cuando mis pies resbalen, que tu amor venga en mi ayuda como ya lo ha hecho antes. Sé mi refugio y la roca que me defiende. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 94?
Ante una injusticia que te indigna
Los versículos 5 y 6 nombran el abuso contra los más débiles sin suavizarlo.
Cuando sientes que nadie ve lo que ocurre
El versículo 9 responde con la certeza de que Dios sí ve y sí escucha.
En un momento de inestabilidad
El versículo 18 recuerda que el amor de Dios sostiene los pies que resbalan.