“Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?, ¿quién puede habitar en tu santo monte?”: la pregunta que abre este salmo y que el resto responde con hechos concretos, no con ritos.
5 versículosTambién Salmo 14Dios Habla Hoy
¿Qué es el Salmo 15 y cuándo se reza?
El Salmo 15 responde a una pregunta directa: ¿quién puede vivir cerca de Dios? La respuesta es una lista breve de integridad concreta, sin adornos religiosos: decir la verdad, no dañar al vecino, cumplir promesas y no dejarse comprar. Se reza como examen de conciencia práctico, no solo como devoción.
Salmo de David.
1Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?, ¿quién puede habitar en tu santo monte?
2Solo el que vive sin tacha y practica la justicia; el que dice la verdad de todo corazón;
3el que no habla mal de nadie; el que no hace daño a su amigo ni ofende a su vecino;
4el que mira con desprecio a quien desprecio merece, pero honra a quien honra al Señor; el que cumple sus promesas aunque le vaya mal;
5el que presta su dinero sin exigir intereses; el que no acepta soborno en contra del inocente. El que así vive, jamás caerá.
¿Lo conoces en la Reina Valera? Aquí lees el mismo Salmo 15 en la traducción Dios Habla Hoy, edición católica: el mismo texto bíblico, con un lenguaje más cercano al español de hoy. La numeración de algunos versículos puede variar entre traducciones.
Explicación sencilla
¿Qué significa el Salmo 15?
El Salmo 15 abre con una pregunta litúrgica, probablemente hecha a los peregrinos que subían al templo: ¿quién puede residir junto a Dios? La respuesta que sigue no habla de sacrificios ni de rituales, sino de una lista muy concreta de conducta: decir la verdad, no calumniar, no dañar al amigo ni ofender al vecino.
El salmo termina con una frase seca y firme: “El que así vive, jamás caerá” (versículo 5). La integridad que describe no es perfección abstracta, sino decisiones cotidianas, como cumplir una promesa aunque salga cara o prestar dinero sin cobrar intereses de más; hoy se reza como examen práctico antes de acercarte a Dios, revisando cómo tratas a los demás.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 15 o el Salmo 14?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 15; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 14. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Lee el versículo 1 como una pregunta personal: ¿puedo hoy acercarme a Dios con las manos limpias?
Repasa el versículo 3 y examina si has hablado mal de alguien o dañado a un amigo.
Detente en el versículo 4 y revisa una promesa que te está costando cumplir.
Cierra con el versículo 5, pidiendo la firmeza de quien vive así y no cae.
Oración inspirada en el Salmo 15
Enséñame a vivir con integridad
Señor, quiero acercarme a ti con las manos limpias y el corazón sincero. Ayúdame a decir la verdad aunque incomode, a no dañar a mi amigo ni ofender a mi vecino, y a cumplir mis promesas aunque me cuesten. Que no busque ganar a costa de otros ni acepte lo que perjudica al inocente. Dame la firmeza de quien vive así y, como promete tu palabra, jamás cae. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezar el Salmo 15?
Para hacer un examen de conciencia práctico
La lista de los versículos 2 al 5 sirve como guía concreta, no abstracta, para revisar la propia conducta.
Antes de ir a misa o a la oración
El versículo 1 recuerda que acercarse a Dios va unido a cómo tratas a los demás.
Cuando te cuesta cumplir una promesa
El versículo 4 nombra directamente el reto de cumplir la palabra dada aunque salga cara.